En este cuento, la profesora nos dijo que el
cuento tenía que incluir dos personas adultas, un animal y un niño/a. Además
debía ser una historia real.
Mi cuento fue el siguiente:
Había una vez una niña llamada Natalia que
vivía en una casa muy grande con jardín con sus tíos, Laura y Alex.
Natalia era una niña muy feliz y vivía con
sus tíos porque sus padres estaban trabajando en el extranjero.
Un día, Natalia les dijo a sus tíos que
quería un perrito, pero sus tíos le dijeron que aún era pequeña para hacerse
cargo de un perro. Natalia se enfadó mucho
se fue al parque que había al lado de su casa para jugar con los demás
niños.
Cuando más tarde volvió a casa del parque,
por el camino vio un caramelo en el suelo, entonces lo cogió, pero cuando lo
abrió para comérselo vio que no había un caramelo, sino una nota que ponía “Soy
un gatito y me llamo Cody, y me gustaría tener un dueño como tú”.
Natalia
se quedó sorprendida ante aquel mensaje y decidió que se lo llevaría a casa.
Esa noche, cuando estaba durmiendo, soñó que el gatito estaba bajo el árbol más
grande de parque. Pero ella no quería un gato sino un perro porque su amiga
Marta también tenía un perrito y quería ser como ella.
Pero al
día siguiente, cuando fue al parque, se acercó al árbol y vio que había una
gran manta, así que la cogió y vio un precioso gatito blanco con los ojos
azules y muy tristes.
Natalia
se quedó sorprendida porque a ella no le gustaban os gatos, pero con ese gato
todo era diferente, así que decidió llevárselo a casa y, a partir de ese
momento su gatito Cody y ella se hicieron inseparables.
Y,
colorín colorado, este cuento ha terminado.